El síndrome post-vacacional

Por Ana Moreno,

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Las vacaciones, todo el año soñamos con ese periodo de descanso y diversión.  Desde un punto de vista psicológico, las vacaciones son muy beneficiosas ya que nos dan la oportunidad de descansar emocionalmente y físicamente, y de desconectar de las actividades, responsabilidades y problemas cotidianos.

Normalmente salimos de nuestra casa, nuestra ciudad, y el simple hecho de encontrarnos en un lugar donde todo el contexto situacional y social es distinto y esto nos refresca  y estimula. Nuestro cerebro  necesita de vez en cuando de estímulos diferentes que despierten su interés y motivación, llevándonos a un estado emocional más vital y dinámico.

Como cualquier cambio de rutina, las vacaciones pueden ser estresantes ya que requieren una adaptación a una situación nueva, aunque normalmente si todo va bien, es una situación positiva donde disfrutamos y descansamos, física y emocionalmente. También el hecho de dejar de lado las responsabilidades, cargas y problemas cotidianos es beneficioso ya que se descansa y a la vuelta nos encontraremos con más energía física y emocional para volver a la carga.

Además ya concretamente las vacaciones en sí ya sean en la playa, o en el campo van a suponer una fuente de nuevas experiencias y oportunidades de disfrute que nos alimentará emocionalmente y nos llenará de alegría y «buen rollo».

A la vuelta, el hecho de retomar nuestra actividad normal tras un período de inactividad y desconexión con la “realidad” puede hacerse cuesta arriba. Podemos sentirnos tristes, nerviosos, con problemas de concentración, irritables, cansados, con insomnio o falta de apetito y desmotivados a veces. A estos síntomas se les ha dado popularmente el nombre de “Síndrome Post-vacacional”. Es un conjunto de síntomas ansiosos-depresivos que se manifiestan en el contexto de la vuelta a la actividad después de un período de vacaciones. En psicología se conceptualiza como  un proceso adaptativo normal tras un período de inactividad prolongado. Hay que evitar psicologizar procesos naturales adaptativos en los que cierto malestar es esperable como es el caso de vuelta de las vacaciones.

Este proceso adaptativo no todos lo afrontamos de la misma manera ni nos afecta a todos por igual. Los factores que influyen son: por un lado las diferencias individuales como personalidad previa y estrategias de afrontamiento personales. La situación socio-familiar y laboral también será importante en como afrontamos la vuelta de vacaciones. Así, una familia con mayores problemas económicos o la vuelta a un trabajo con mal ambiente harán más difícil la reincorporación.

¿Cómo evitar sentir malestar tras las vacaciones o reducirlo lo más posible?

La duración de las vacaciones es determinante.  Al ser la vuelta de las vacaciones un proceso  de adaptación, mientras más tiempo hayamos estado fuera y nos hayamos distanciado más de lo cotidiano, más nos costará re-adaptarnos. Así, es más recomendable tomar períodos de vacaciones más cortos y repartidos durante el año. En otros países europeos la tendencia es a repartir las vacaciones en tres o cuatro períodos. Así sabemos que todavía nos quedan más vacaciones que disfrutar y el golpe no es tan grande.

La cantidad de vacaciones que necesitamos para poder “desconectar” depende de la persona y del contexto pero una semana es el tiempo medio en el que nos conseguimos distanciar y evadirnos de lo cotidiano aunque períodos más cortos de tres o cuatro días también pueden suponer un descanso y ser muy beneficiosos.

También se recomienda volver un par de días antes de incorporarse al trabajo para que la vuelta sea más paulatina y tengamos algo de tiempo para reorganizarnos y hacernos a la idea. De esta manera el cambio se hace de forma más gradual y nos podemos adaptar mejor.

Una vez que hemos vuelto, para hacer el regreso más agradable,  es apropiado combinar actividades de trabajo y obligaciones con actividades de ocio y sociales. Así mismo se recomienda practicar ejercicio físico, que reducirá los síntomas de ansiedad y de depresión.

Conclusión: Las vacaciones son necesarias para descansar y regenerarnos tanto física como emocionalmente de cara a seguir con lo cotidiano con más energía y vitalidad, además de disfrutar y divertirse. Mientras más largas sean las vacaciones más nos costará adaptarnos así que es recomendable tomar períodos más cortos y repartidos durante el año que todo el mes de una vez. Una vez que volvemos ya se acaban y hay que volver a las obligaciones así que a disfrutar las vacaciones!

Ana Moreno Herrero

Psicóloga Clínica

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  1. More posts of this quailty. Not the usual c***, please

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